» » La Bella y la Bestia

La Bella y la Bestia

admin 24 de enero del 2013 Cuentos clasicos No hay comentarios

Érase una vez un mercader que estaba a punto de salir de viaje de negocios. Llamó a sus hijas y les preguntó que qué querían como regalo. La primera pidió un vestido de brocado, la segunda un collar de perlas, y la tercera, de nombre Bella, le pidió una rosa cortada con sus propias manos.

La Bella y la Bestia

Al volver de su viaje, el temporal y el cansancio estaban haciendo mella en el mercader. De repente vio brillar una luz en el bosque y se acercó. Se dio cuenta de que se trataba de un castillo iluminado. A la espera de conseguir hospitalidad, se acercó y vio que la puerta estaba abierta. Llamaba y llamaba pero nadie contestaba.

Decidió entonces entrar y se sentó en la mesa que estaba llena de manjares. Al tener mucha hambre empezó a comer y después se decidió a subir a la planta superior. Encontró una habitación con una chimenea encendida y una cama mullida y se tumbó a descansar. Al día siguiente, pudo ver como a su lado había una bandeja de plata con café y fruta. Desayunó y se aseó y se propuso a bajar para dar las gracias a quien le ayudó, pero tampoco encontró nada.

Al salir pudo ver unas rosas preciosas a las que se acercó con el fin de coger una para Bella. Al llegar, de entre las rosas salió una bestia horrenda muy bien vestida y le dijo:

–          Desagradecido. Encima de que te he dado hospitalidad y como agradecimiento robas mis rosas favoritas. Te mataré por tu falta de consideración.

El mercader pidió clemencia a la bestia y la bestia accedió a cambio de que le trajese a la hija para la que iba a ser la rosa. El mercader aceptó y llegó a su casa llorando. Contó lo que le había pasado, Bella aceptó ir al castillo.

Una vez ahí la bestia se portó fenomenal con ella. A los pocos días, Bella se iba haciendo a tan horrible animal y fue perdiéndole el miedo. Días más tarde, Bestia pidió la mano de Bella, pero sorprendida, denegó el ofrecimiento.

Tiempo después, Bestia regaló un espejo mágico a Bella que le permitía ver a sus familiares a lo lejos.

Un día Bella vio que su padre se estaba muriendo, y Bestia acordó con Bella que si cuando él volviese siete días después ella estaba todavía, la dejaría marchar para ver a su padre. Al ver el padre a Bella, en poco tiempo se recuperó.

Una vez curado, Bella vio muriéndose a Bestia en uno de sus sueños y se dirigió de nuevo al castillo. Al llegar se encontró a Bestia con los ojos cerrados como muerta. Bella se abalanzó sobre él diciéndole que no se muriese y que se casaría con él.

En ese mismo instante, la bestia se convirtió en un hermoso joven, que estaba hechizado por una bruja, y tan sólo el amor verdadero podía devolverlo a su apariencia normal. Finalmente Bella y Bestia se casaron.

admin

Deja tu comentario

  • Nombre:
    E-mail:
    URL: (Opcional)